Formación profesional: reflexionar sobre el impacto del uso excesivo de pantallas

El viernes 21 de agosto, la Lic. Vanna Carolina Barragán, Vicedirectora del Nivel Primario del Instituto Armonía y Directora del Centro de Día Cardinal, junto con la Dra. Pilar Fernández Goerens, Psiquiatra Infanto-Juvenil, participaron de una jornada de formación y capacitación profesional en el Hospital General de Agudos Vélez Sarsfield (CABA).

La jornada, destinada a profesionales de la salud y estudiantes de Medicina, contó con la participación de médicos invitados de diferentes lugares del país.

La exposición, titulada “Consumos problemáticos por exceso de pantallas y dispositivos móviles en niños y adolescentes”, permitió reflexionar sobre una problemática de creciente relevancia: el impacto del uso excesivo de pantallas en las infancias y adolescencias y, especialmente, aquello que puede quedar desplazado cuando los dispositivos ocupan un lugar central en la vida cotidiana.

Durante el encuentro se destacó la importancia de recuperar y fortalecer los vínculos reales con otros: la familia, los amigos, los compañeros y los referentes significativos.

En la infancia, el juego es el corazón de la experiencia infantil. Jugar permite crear, imaginar, esperar, tolerar frustraciones, descubrir y construir vínculos. Cuando las pantallas sustituyen estas experiencias, pueden verse afectadas dimensiones fundamentales del desarrollo.

En la adolescencia, también resulta esencial la presencia de otros reales que permitan explorar modelos, roles y formas de vincularse, en el camino hacia la construcción de la propia identidad.

La jornada permitió compartir datos de alcance mundial y reflexionar sobre el crecimiento de diversas manifestaciones conductuales y afectivas en niños y adolescentes, reafirmando la necesidad de continuar generando espacios de formación, prevención y abordaje interdisciplinario.

Porque cuando las pantallas ocupan demasiado espacio, hay cosas que dejan de suceder. Y acompañar a nuestras infancias y adolescencias implica también cuidar el juego, los vínculos, la creatividad, la espera y el encuentro con otros.

Desde el Instituto Armonía y Centro de Día Cardinal, celebramos y valoramos estos espacios de formación e intercambio profesional que nos permiten seguir construyendo herramientas para acompañar a niños, adolescentes y sus familias.